El sabio tropezó y cayó, y de su cabeza abierta brotó una miríada de brillantes pensamientos que, liberados de la presión intracraneal, flotaron libremente por el tiempo y por el espacio.
Lástima que el rozamiento con el aire y la presencia de fenómenos meteorológicos acabaran por degradarlos, hasta convertirlos en ruido blanco gaussiano.







aguilar
27 sep 2007 | 08:47 AM
¡Vaya! Es bonito. Y da qué pensar... esperaba una entrada sobre algún arma ultratecnológica de algún juego de acción. ¡Me has matado! :-P
Rosita Fraguel
27 sep 2007 | 11:43 AM
Me encanta :)
coroncha
27 sep 2007 | 08:47 PM
la proxima vez que lea la palabra gauss...espero que no este acompañada de un fenomeno magnetico o de una campana de confianza o similares....
de a poco aprendes a odiar a ciertos apellidos...